Bien y a la Primera
Omar Espinosa
¿Se imagina hoy sin poder escuchar radio, podcast y música por internet?
Todo arranca con Tim Berners-Lee, físico británico que en 1989 ideó el sistema hipertexto. En 1993, el CERN (laboratorio europeo de física de partículas en Suiza), liberó el World Wide Web (la tan utilizada e indispensable web) al dominio público y sin patentes.
Esa apertura transformó internet, de un tablero de texto, a un espacio multimedia que sembró la semilla de la radio digital.
Entender este trayecto explica por qué la radio terrestre (AM y FM) no puede ignorar la red si quiere sobrevivir.
La digitalización no es moda; es necesidad.
Los primeros pasos llegaron en 1993, cuando Carl Malamud lanzó Internet Talk Radio con charlas técnicas. “Severe Tire Damage” dio el primer concierto en vivo por la red.
En 1994, WXYC de Carolina del Norte transmitió música tradicional en línea y los Rolling Stones ofrecieron el primer macroconcierto digital. El Guinness reconoce a Radio HK, desde California en 1995, como la primera emisora full-time en internet, con bandas independientes.
RealAudio (1995) permitió escuchar mientras descargaba, dando nacimiento al streaming.
Ese mismo año se creó NetRadio.com, la primera cadena exclusiva de la red y con licencia ASCAP, misma que tocó decenas de miles de oyentes, pero cerró pronto por audio deficiente y conexiones lentas.
El dinero grande irrumpió con Audionet de Mark Cuban, un creador de audio que sindicalizó temas deportivos, para después renombrarse como broadcast.com y en 1998 saltó de 18 a 68 dólares por acción en su debut bursátil. Yahoo pagó 5 mil 700 millones de dólares en 1999.
Tras la explosión del “puntocom”, llegaron modelos viables como “Pandora” (2000), que utilizó el llamado “genoma musical” para sugerir temas por rasgos sonoros y evitar derechos caros.
En Europa, desde Suecia, Deezer relanzó Spotify en 2007 con listas ilimitadas, permitiendo elegir canciones, podcast y programas y generando algoritmos personalizados. Hoy Spotify suma 433 millones de usuarios.
Así, la radio en línea rompió fronteras, creó audiencias globales por nicho y hoy, lo que fue aliado de AM/FM se volvió competidor directo, dando paso a los podcast, archivos descargables, sin horarios y con temas específicos.
Conocer esta evolución no es nostalgia, es brújula.
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Spotify: Sonidos Perdidos de la Radio
