La radio resiste el paso del tiempo y celebra cada 13 de febrero su Día Mundial, proclamado por la UNESCO en 2011. Esta fecha no solo honra su legado, sino que invita a reflexionar sobre su vigencia en un mundo dominado por lo digital.
Según información de la UNESCO y la ONU, la radio sigue siendo el medio de
comunicación más accesible, alcanzando a más de tres mil millones de personas
globalmente, especialmente en zonas remotas sin internet.
Evolución y accesibilidad universal
La radio nació en 1897 con la primera transmisión inalámbrica de voz por Guglielmo Marconi, y desde entonces ha sido testigo de hitos como las transmisiones en vivo de la Segunda Guerra Mundial o la llegada del hombre a la Luna.
La UNESCO destaca 13 ideas clave para su futuro, entre
ellas su rol en la educación, la diversidad cultural y la respuesta a
emergencias, donde su portabilidad y bajo costo la hacen indispensable. En
América Latina, por ejemplo, ha sido voz de las comunidades indígenas y
herramienta de alfabetización, demostrando que no necesita electricidad
constante ni ancho de banda para conectar corazones.
Esta accesibilidad la posiciona como punto de partida para
nuevas tendencias sonoras. La radio tradicional inspira formatos híbridos que
fusionan lo analógico con lo digital, manteniendo su esencia comunitaria
mientras se adapta a las demandas modernas.
La inteligencia artificial transforma la radio
Un tema candente en las reflexiones de la UNESCO es la irrupción
de la inteligencia artificial (IA) en la radio, explorando cómo
algoritmos generan voces sintéticas, personalizan contenidos y automatizan
producciones, abriendo puertas a la innovación pero también desafíos éticos
como la desinformación y la pérdida de empleos periodísticos y uel ejemplo se podría aplicar en México, donde radionovelas históricas como las de Pedro Infante marcaron
generaciones y donde por tanto, la IA podría revivir guiones clásicos con narrativas inmersivas,
pero exige regulación para preservar la autenticidad humana.
La UNESCO urge a los radiodifusores a adoptar la IA de forma
responsable, garantizando pluralismo y veracidad. Esto resalta la radio no como
reliquia, sino como catalizador de avances tecnológicos.
Nacido de la experimentación radial, el podcast hereda su intimidad y narrativa oral, pero gana libertad temática y on-demand, siendo las plataformas como Spotify, Amazon Músic y Apple Podcast las que han democratizado la producción, permitiendo a creadores independientes (desde periodistas hasta activistas globales), llegar a audiencias masivas sin intermediarios corporativos.
En 2026, con más de 500 millones de oyentes mundiales, los
podcast representan la evolución natural de la radio con portátiles, interactivos
y globales. La UNESCO lo ve como extensión viva del medio, fomentando
diversidad lingüística (crucial en español, con producciones mexicanas sobre
historia regional) y educación continua. Ejemplos como "Sonidos Perdidos de la Radio" ilustran cómo fusionan tradición radial con innovación digital.
La radio y sus derivados sonoros perduran por su profundidad y confianza ganada, pues como señala la ONU: "su capacidad para unir en crisis (terremotos en México, pandemias globales) la hace irremplazable."
Para México, donde la radio comunitaria es pilar cultural, invertir en esta herencia significa potenciar podcasts éticos e IA inclusiva.
Sigamos haciendo Radio; llámalo Podcast.
.png)